Reportaje : ” La prostitución un ofició que se ejerce sin importar la edad, clandestinaje mermo el trabajo en Parral

Publicado el: 4 de mayo del 2016 a las 12:45 pm . Por cesarpena

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Legalidad y clandestinaje, el oficio de la prostitución en la zona de tolerancia y el centro de la ciudad en Parral

Los años pasan y las costumbres cambian, los trabajos se van haciendo más pesados y menos remunerados; el oficio del sexo a cambio de efectivo a través de la historia ha ido cambiando, unas se benefician y a otras les afecta, pero el fin es el mismo, sacar dinero para mantener a su familia y poder comer el pan de cada día.

Desde tiempo atrás existen las autoridades que se encargan de que este oficio este regulado, controlan a quienes se desempeñan en esta labor, revisiones en su salud, que no salgan del área donde pidieron trabajar y sobre todo que quienes estén laborando no lo hagan clandestinamente.

Una mujer que trabajó durante 10 años en el oficio más antiguo de la historia, nos relata el cambio que ha sufrido este trabajo, 30 años atrás en comparación a lo que hoy se vive y como se maneja la prostitución, los tratos que se les dan, los pagos que reciben por su servicio, y sobre todo por qué ha bajado el ingreso para las sexoservidoras en esta ciudad.

“Actualmente tengo 65 años, entré a trabajar a los 33 y solo labore en este ámbito por 10 años, cosa de lo cual no me arrepiento, pero yo no empecé en esta ciudad, me iba a trabajar a las nieves, allá si había mucho dinero y podía sacar para mantener a mis 5 hijos” indicó la entrevistada.

Fuimos muchas las que trabajamos en ese tiempo, ya que me vine a parral para ir a las cantinas, pero antes todo estaba controlado, Don Rafa, quien era el encargado de sanidad en aquel entonces, a él no se le pelaba ninguna, sabía dónde estábamos, iba y nos revisaba que no hiciéramos cosas indebidas y a quien encontraba trabajando que no estuviera registrada tenía problemas, todas teníamos que estar en la lista para poder trabajar, Resaltó.

Con una sonrisa en la boca y la frente en alto expresa, yo no me arrepiento de haber sido una “puta” porque acostándome con los hombres yo mantenía a mis hijos, les daba de comer, estudio y hasta construí mi casa, así es que si estoy orgullosa de lo que hice, refirió.

“Esto es un oficio de familia, mi mama, mi tía, hermanas y mis 3 hijas trabajaron en eso, dos de ellas ya están casadas y una más sigue trabajando, pero ya no es lo mismo que cuando yo trabajaba, me cuentan mis hijas que ya no hay dinero en la ciudad, ya no se gana lo mismo”.

Antes solo estaba la zona de tolerancia, que era donde nos encontrábamos todas las sexoservidoras, los hombres ya sabían que ahí estábamos, en el centro los bares cerraban a las 12 y a esa hora todos se iban a buscar amor en la zona y por lo regular era ahí donde nosotras ganábamos el dinero, todas salíamos beneficiadas, explicó.

POCA ATENCION POR EL DEPARTAMENTO DE SANIDAD…

-Desde muchos años atrás este trabajo se ha caracterizado por la compra de amor con dinero, eran las mujeres que tenían su identificación y permiso para poder ejercer. Esto ha cambiado, ya ha crecido el área donde las meretrices trabajan, el centro principalmente, que es donde se encuentran la mayoría de los bares de la ciudad, tanto meseras como cantineras dan placer por dinero-

“Es lamentable que el actual inspector de sanidad no sirva para nada, el no hace nada solo está ahí sentado, van las muchachas a que se revisen y les cobra 30 pesos cada vez que van y si se les pasa por equis razón, para la siguiente semana ya son sesenta pesos, cuando no debería hacer esto, el servicio no se cobra”, expresó molesta la entrevistada.

Indicó que en sus tiempos de labor en la prostitución, las meseras no podían dar su servicio por dinero, sin embargo hoy en día con las autoridades que se tiene en la inspección de sanidad, estos les permiten trabajar, cuando ni siquiera tienen su carnet de revisiones.

-Es a esto a lo que se le llama la prostitución clandestina, aquellas que pasan desapercibidas ante las autoridades que regulan el sexo por paga, afecta directamente a aquellas que trabajan conforme a las leyes, se revisan cada semana para que puedan ejercer su labor, los clientes al verlas jóvenes las prefieren, mientras que aquellas que ya tienen la edad más avanzada y tienen sus registros, estas se quedan sin trabajo-

LA COMPETENCIA…

Ante la baja afluencia de los clientes por el poco dinero que circula en la ciudad, las mismas trabajadoras compiten por los hombres, quien tenga la oferta más baja es con quien se van los clientes.

En este sentido, señaló que ya no es como antes, que había dinero y el trabajo abundaba, llegaban a sus casas después de una jornada laboral con mucho dinero en la bolsa, cosa que hoy en día no se ve, son muchas las que ejercen este oficio y poco el efectivo que circula.

“No es verdad lo que dicen en sanidad que las que trabajaban se han ido, ellas siguen aquí pero ya no quieren pagar por sus revisiones, solo que ahora el área donde se desempeñan es el las cantinas del centro, no tienen que ir a las revisiones y mucho menos tienen que pagarles, cobran una baja cuota y sacan dinero” manifestó.

Lo que deben hacer las autoridades es ver quienes tienen la necesidad, aquellas que desde hace muchos años ejercen la prostitución y no han faltado a sus chequeos, hay una red de clandestinaje muy fuerte en los bares del centro de la ciudad, a estas no se les dice nada y a las que trabajan como debe de ser poco a poco van para abajo, finalizó.